La era digital ofrece a propiedades deportivas y patrocinadores la oportunidad de construir relaciones auténticas con sus consumidores, fomentando un diálogo directo y sin intrusiones de marca.

Tanto la economía como la industria del deporte 4.0 son hoy una variada colección de palabras y frases que las elevan a tendencias omnipresentes para seducir al naciente consumidor de realidades aumentadas y virtuales, de la interacción en las redes sociales y de las descargas de aplicaciones que les permiten vivir con intensidad su apego emocional dentro y fuera de los estadios.

Adéntrese en el hábitat natural

La irrupción de las tecnologías digitales y la forma en que los consumidores interactúan con sus dispositivos móviles crea oportunidades para que las propiedades (clubes, federaciones, franquicias y ligas) y los inversores en patrocinios gestionen la creación de relaciones positivas y directas con sus bases de seguidores mediante un diálogo sin imposición de marca.

Esa relación tecnológica en torno a la producción de contenidos (portafolio de competencias) ayuda a las organizaciones deportivas a recopilar los datos demográficos (consumidores) que les proporciona la Inteligencia Artificial (IA) para luego compartirlos con sus socios patrocinadores, que ahora están más interesados en buscar una conexión de contenido compatible y emocional con sus marcas en lugar de anuncios estáticos en los alrededores del campo de juego.

Uno de los factores que más han influido en la economía digital es la mercadotecnia (marketing). Es la gran responsable de reinventar las estrategias para conquistar las preferencias y las decisiones del nuevo consumidor digital. Persuadir su mente y su corazón son los retos a los que se enfrentan los mercadólogos desde la gestión inteligente de los sentimientos y las emociones que comparten en su hábitat natural: las redes sociales.

Los avances digitales en los mercados deportivos convierten a los consumidores en ubicuos y los sitúan en el centro del negocio como protagonistas más exigentes.

Gestione los retornos de la inversión y del consumidor

Para el patrocinador de esta era, que está imbuida por lo digital y es propensa a las dificultades y turbulencias que estropean los sistemas productivos, conquistar al consumidor y convertirlo en cíclico significa persuadirlo para que juegue al ROC (que repita y sostenga en el largo plazo su relación con la marca sin imposiciones). Este es el objetivo central de sus estrategias de mercadotecnia asociadas al deporte como producto..

Además, si consigue que el retorno de la inversión (ROI) sea medible en tiempo real por los algoritmos de inteligencia artificial, tendrá justificada su continuidad como inversor.

Antes de realizar una inversión en patrocinio o en nuevos productos, el ecosistema digital desafía a los mercadólogos deportivos a conocer el perfil revolucionario del nuevo consumidor mediante estrategias persuasivas que privilegian el diálogo sobre el discurso de venta durante el proceso de interacción del cliente (customer journey map).

Esta rebeldía, asociada a la abundante disponibilidad de tecnología ubicua y una conexión de alta velocidad, deberá ser comprendida por los profesionales de la mercadotecnia (propiedades y marcas) como una estrategia que facilite la creación de comunidades con poder para discutir, compartir y proponer interacción desde sus propios canales integrados en redes sociales gratuitas (Twitter, Facebook, YouTube, LinkedIn).

En este contexto, el marketing juega un papel importante, utilizando la omnicanalidad como eje central de la persuasión. Vivimos una convergencia de medios en un entorno de audiencias migratorias, donde el alcance desafía la integración de cada canal con el consumidor.

Gestione el contenido continuo

El consumidor moderno (hiperconectado y omnipresente) quiere contenidos sugestivos y únicos las 24 horas del día en cada dispositivo, y si una productora de contenidos (club, federación, franquicia o liga) no lo promueve, correrá el riesgo de perder este impulso de fidelidad.

La tecnología no solo vuelve al consumidor ubicuo, sino que también dota de valor al deporte como producto al transformar la producción de contenido (portafolio de competencias) en un ritual de participación ligado a la visibilidad de la oferta a través de los canales de la era digital (la conectividad multipantalla de la omnicanalidad).

Si tomamos como ejemplo una línea de producto de altísimo consumo como el fútbol, esta ya no es una forma de entretenimiento que dura 90 minutos por semana.

Los nuevos consumidores quieren contenido las 24 horas del día, los siete días de la semana. Son compradores compulsivos de información sobre lo que sucede detrás de las cámaras y sobre lo que hacen sus ídolos (apego emocional por las estrellas del juego) antes y después de los partidos.

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Deporte & Negocios es la plataforma digital que une la economía y la industria del deporte con las habilidades de gestión necesarias para navegar los desafíos y aprovechar las oportunidades de los mercados hiperconectados. deporteynegocios.com

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