De la NFL para el mundo empresarial

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Los Mariscales de Campo de la NFL: ¿un modelo para las empresas convencionales?

El término nos lo socializa la principal industria de entretenimiento de Estados Unidos: el fútbol americano. Se conoce como Quarterback (QB) o el líder en el campo. Un rol que se califica como el más importante en todos los deportes.

En el caso de la NFL, es el mejor pagado de la Liga profesional. Son aquellos codiciados productores, expertos y líderes que pueden impulsar la excelencia en la ejecución. Una figura como un Mariscal de Campo no solo produce resultados en los escenarios de competencia, también administra el equipo en medio de los juegos.

Si trasladamos estos deberes al corazón de la empresa, nos encontramos que se refuerzan mutuamente: los líderes que conjugan estos roles productivos inspiran a los seguidores con mayor efectividad.

Cuatro liderazgos de las franquicias NFL para los sistemas productivos convencionales

Aparte del Super Bowl (el nombre que se le da al partido final del campeonato de la National Football League y que enfrenta a los campeones de las Conferencias Nacional y Americana), es difícil pensar en un suceso en el calendario del fútbol americano que sea más exagerado que el draft (la reunión anual de selección de jugadores de la NFL. Un sorteo anual en el cual las 32 franquicias del campeonato profesional toman turnos para escoger los jugadores universitarios graduados y otros que son elegibles por primera vez)

Este acontecimiento nos llevó a profundizar acerca de ¿cómo una franquicia (empresa) de la NFL construye su fuerza productiva para los mejores resultados en y fuera de los campos de juego?

La opinión común en la industria que produce la principal línea de producto de entretenimiento de los estadounidenses es que el éxito de una franquicia se construye a partir de cuatro líderes organizacionales: el mariscal de campo, el entrenador en jefe, el gerente general y el propietario.

Para entender tanto los roles como sus protagonismos de liderazgo, avancemos en las responsabilidades durante todo el proceso de la cadena de producción de la línea de producto deportivo.

EL MARISCAL O QUARTERBACK (QB) es el líder en el campo. Su rol se califica la más importante en todos los deportes. En el caso de la NFL, es el mejor pagado de la Liga profesional. Pero la trascendencia más notoria no es del todo para este activo del juego.

EL ENTRENADOR EN JEFE es el que asume la dirección de toda la materia prima (léase: jugadores) tanto en la estrategia de juego defensiva y ofensiva como en el trabajo de grupo. El mariscal de campo solo contribuye directamente a la ofensiva.

EL GERENTE GENERAL es el responsable de evaluar a los jugadores y armar la plantilla del equipo a través de la agencia libre, los intercambios y el draft. Gestiona y pone al servicio del entrenador los mejores fichajes.

EL PROPIETARIO fija la misión e identidad de la franquicia; selecciona a los líderes de la organización como el gerente general y (a veces) al entrenador. Diseña y planifica la visión de empresa. Es el gestor de la estrategia financiera que facilita el rendimiento del equipo en y fuera del campo.

Es importante reconocer que las líneas de productividad entre las cuatro posiciones de liderazgo a veces son borrosas, especialmente entre el entrenador y el gerente general.

Si bien las estructuras de poder varían en la liga, todos los roles son vitales para el éxito: el Mariscal de Campo es el jugador más importante; el entrenador lidera y determina el estilo de juego; el gerente general reúne el talento y el propietario gestiona recursos, contrata y da autoridad, influencia y conocimiento a otros líderes de la unidad de negocios.

Gestionando el liderazgo combinado

En un estudio hecho por los especialistas Boris Groysberg, profesor en la Escuela de Negocios de Harvard; Evan Ms Hecht, analista de investigación independiente y
Abhijit Naik, investigador independiente y publicado en Harvard Business School Publishing Corp, estos expertos trabajaron un conjunto de datos de panel de 38 años que incluía el registro de victorias y pérdidas de cada equipo por temporada. En el transcurso de su investigación, el Liderazgo Combinado enseñó una proporción notablemente alta del éxito o fracaso de las franquicias sometidas al análisis.

El estudio tomó cuatro variables de liderazgo en y fuera del campo: Quarterback, Entrenador, Gerente general y Propietario en un estimado del 68.2% de la variación en el desempeño del equipo (franquicia).

De ese 68,2%, los Propietarios tenían el menor peso (aproximadamente el 11,12% de la variable explicada), seguidos por los Generales (22,43%), luego los Entrenadores (29,08%) y, finalmente, los Mariscales de Campo (37,37%).

El Mariscal de Campo (quarterback) parece ser el factor más crítico en el éxito del equipo. Sin embargo, los Entrenadores y Gerentes generales sumaron una notable importancia: representan más de la mitad de la varianza explicada en el modelo.

Para el grupo de investigadores, hubo algunos casos en los que los líderes de equipo tienen más de una función durante los procesos de producción y de paso, su notoriedad es mayor a la hora de los reconocimientos o fracasos. “Puede ser justo argumentar que un ejecutivo ejerce aún más influencia en el desempeño del equipo que el Mariscal de Campo”.

Según el análisis, la cadena de producción mantiene más en contacto con el Entrenador y el Gerente general que con el Mariscal de Campo.

Los expertos decidieron dividir la muestra a la mitad, 19 años en el siglo 20 y 19 en el siglo 21, para ver si había alguna tendencia. Encontraron “que los propietarios y gerentes generales fueron un poco más importantes en el siglo XX, mientras que los mariscales de campo parecen haber adquirido mayor importancia en el siglo XXI”.

El fútbol se ha vuelto más complejo y dominado por la ofensiva en los últimos años. La hipótesis de los autores del estudio “es que, junto con esta evolución, se ha vuelto más importante que nunca tener un Mariscal de Campo efectivo. De acuerdo con nuestro modelo, este aumento de importancia se ha producido a expensas del Propietario y el Gerente general”.

De acuerdo con los resultados de la votación del MVP Award 2021, los QBs se han llevado a casa el premio en el 92% de los recientes 12 años, un aumento dramático en la tasa del 63% a la que ganaron el premio en los primeros 32 años de su historia.

[El MVP de la Temporada de la NFL es un premio anual entregado por varias entidades, de manera más notable por Associated Press, ​ al jugador que es considerado como el más valioso de la liga]

Esto nos ayuda a explicar en estudio por qué todos prestan mucha atención al draft de la NFL en abril de cada año, mientras que los mejores Mariscales de Campo también generan mucha discusión durante la agencia libre. El hallazgo también valida la obsesión de toda la Liga (NFL) con evaluar y proyectar el éxito de los Mariscales de Campo colegiados.

El modelo NFL para las empresas

Para los especialistas Boris Groysberg, Evan Ms Hecht y Abhijit Naikes la capacidad de ejecución se ha vuelto más importante en el siglo XXI, como se refleja en la creciente importancia de los Mariscales de Campo. “A veces cuando se piensa en el desempeño se evoca a líderes que tienen grandes ideas, pero se olvida de que las personas que están “en el campo” no solo implementan esos planes, crean valor o los destruyen“.

“Una figura como un Mariscal de Campo no solo produce resultados en el campo, sino que también administra el equipo en medio de los juegos. Estos deberes se refuerzan mutuamente: los líderes que producen pueden inspirar a los seguidores con mayor efectividad”, explican los investigadores.

Por lo tanto, creemos que es crítico que las organizaciones tengan Mariscales de Campo fuertes: aquellos codiciados productores, expertos y líderes que pueden impulsar la excelencia en la ejecución”.

Otra implicación relacionada es que el director ejecutivo no es el único que tiene una gran influencia en el desempeño de la organización. Se necesita un equipo para tener éxito: las organizaciones de la NFL no tendrán logros si concentran todos sus recursos en encontrar un QB estrella. Se necesita rodearlo con socios fuertes a nivel de entrenador y gerente general.

Lo mismo se aplica a un equipo que dedica una cantidad desproporcionada de tiempo y dinero a un gran Entrenador o Gerente a expensas de las otras posiciones de liderazgo.

“Cuando se trata de prácticas de gobierno y contratación, las empresas deben tomarse el tiempo para determinar qué roles en sus organizaciones son los más críticos, asegurarse de que las personas correctas esté en ellas y hacer todo lo posible para desarrollar y retener a esos líderes”, reflexionan los autores de la investigación.

Autor: BORIS GROYSBERG es profesor en la Escuela de Negocios de Harvard.
EVAN MS HECHT es un analista de investigación independiente.
ABHIJIT NAIK es un investigador independiente.
© Harvard Business School Publishing Corp.