La nueva economía empresarial exige de modelos de negocios que combine el diálogo con el cliente y las prácticas ágiles de conquista y fidelidad. Y la tendencia de esta estrategia de empresa nueva viene con la práctica del método organizativo magro.
Lance Armstrong, de marca deportista exitosa a su extinción, puso a los patrocinadores a medir con lupa el apoyo a cualquiera sector de la industria del deporte. Y a los consejeros de marketing a repensar el lenguaje de la protección.
Ronaldo, el fenómeno, desde 1994 es una de las marcas deportista de las mayores motivadoras de consumo de la americana Nike y una de las relaciones comerciales más sólidas de la industria mundial del deporte.